Periódico ABC

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  1. La banca vive estos meses una nueva etapa de consolidación. Las fusiones están a la orden del día y nadie quiere ser el último de la fila a la hora de buscar oportunidades. Caixabank y Bankia dieron el pistoletazo de salida a las operaciones, y les siguieron Unicaja y Liberbank. Pero no son los únicos que trabajan en buscar pareja de baile. Varias fuentes financieras señalan que las entidades han puesto a trabajar a la banca de inversión para explorar opciones, en general. «Están haciendo números», dicen. Primero estudiar el mercado y luego entrar en posibles negociaciones. Rothschild, Morgan Stanley, Mediobanca y Deutsche Bank son las cuatro firmas de inversión que ya han participado o están en ello en las... Ver Más
  2. Parece que muchos empezamos a tener claro que esto «hablarse a través de una pantalla» ya no es algo pasajero, ni puntual ni esporádico, sino que más bien es (y lo será durante algún tiempo) «el pan nuestro de cada día». Lo que aún no tenemos tan claro es cómo hacerlo bien o cómo comunicarnos online de una forma eficiente. Unos se sienten ridículos o inseguros hablándole a un portátil o a un móvil, otros creen que ya no logran captar la atención de su interlocutor de la misma manera o que no son capaces de causar el impacto que desean y otros, incluso, viven un cierto miedo escénico (en forma de nervios, estrés o bloqueo) que les lleva a mostrar una cara «acartonada» y a expresarse virtualmente con un lenguaje mucho más pobre que el que utilizan cuando se comunican de forma presencial. La clave está en «traspasar la pantalla», como explica Mónica Galán Bravo, experta en comunicación verbal y no verbal y autora del «Método Bravo: La herramienta definitiva (y divertida) para hablar en público de forma brillante en 5 sencillos pasos» (Alienta). Suena bien, claro, pero... ¿Cómo podemos traspasar la pantalla? ¿Cómo seducimos a distancia? Parece algo más propio de un actor o una actriz que de cualquier otro profesional, pero la experta afirma que en realidad todos somos capaces de «traspasar la pantalla» si entrenamos esa habilidad. De momento, aquí van las primeras siete pistas. 1. ¿Te miras a ti, al otro o a la cámara? Una de las claves para que la comunicación virtual fluya es, según explica Mónica Galán Bravo, no caer en la trampa de «mirarnos a nosotros mismos (esa ventanita en la que también se nos ve a nosotros) mientras hablamos con alguien a través de un formato on line. «Si estás mirando si te has despeinado, si haces el gesto correcto o si se nota demasiado el maquillaje o no, la otra persona sentirá y percibirá que no le estás mirando», revela. Por eso la experta recuerda que uno de los aprendizajes que debemos tener claro sobre este tipo de comunicación es que no debemos hablar a la pantalla, sino a la cámara del terminal, pues, como sucede también en la comunicación presencial, esta sólo funciona «cuando cuidamos al otro» (y se siente escuchado y atendido). Y si quieres hilar más fino, según propone Galán Bravo, puedes mirar al otro (a la pantalla) cuando te está hablando y dirigirte a la cámara cuando hablas tú. 2. ¿Haces lo necesario para que te entiendan? Otra pauta para que funcione la comunicación online es la llamada «fluencia cognitiva» que, según explica la experta, tiene que ver con cómo y cuánto se lo pones de fácil a la persona que tienes enfrente para que os podáis entender. La cuestión es que cuando tenemos a una persona cerca podemos «leer» o «interpretar mejor» lo que dice el cuerpo o el contexto, es decir, tenemos muchos más inputs que nos dan información sobre aquello de lo que estamos hablando. Pero cuando estamos delante de una cámara a veces lo que sucede, según detalla Galán Bravo, es que en lugar de «fluencia cognitiva» tenemos «carga cognitiva». La información, por tanto, no llega de una forma tan fácil o fluida. Entonces, ¿Cómo puedo suplir o solventar esa falta de inputs que tengo con la comunicación presencial? «Con más fluencia cognitiva», contesta Mónica Galán. Así, la ahora de comunicarnos verbalmente debemos ordenar mucho mejor el discurso de modo que este tenga introducción, nudo y desenlace. Y debemos tener claro cómo comenzar, cuáles son las ideas más importantes que deseamos transmitir y cómo cerraremos la intervención, pues el cierre es importante en la comunicación digital. 3. «No me hables mientras te interrumpo» A veces estamos hablando virtualmente con alguien y lo estamos haciendo prácticamente a la vez e incluso en ocasiones hasta nos podemos llegar a entender, pues los sistemas de comunicación online suelen silenciar (por su funcionamiento) a una de las voces en favor de la otra. Pero claro, tal como explica Galán Bravo la máquina no tiene criterio para elegir al que realmente le corresponde hablar o al que dice lo más importante o lo más oportuno en ese momento, si no que probablemente elija al que estaba hablando más alto en ese momento. Por eso la experta afirma que los aprendizajes positivos que lograremos cuando perfeccionemos la comunicación digital serán: respetar el ritmo del que habla, revisar el orden, escuchar más, respetar los turnos y entender el funcionamiento de esta tecnología para no interrumpirse ni pisarse, es decir, para no llegar al momento de «no me hables mientras te interrumpo». 4. La escucha también se entrena Pero primero debemos saber para qué escuchamos. «¿Escuchas para responder o para entender y comprender a la persona y a su contexto?», se pregunta Galán Bravo. La experta revela que debemos escuchar para «entender», no para responder. Si no lo hacemos, la comunicación no fluirá y el resultado será algo así como cuando escuchamos un dueto en el que los cantantes parecen estar esperando a que el otro les dé el pie para cantar. De alguna manera se escuchan ellos mismos pero no escuchan (para entender) al otro. 5. Qué pasa si no puedo dejar de pensar en mi aspecto Ante esta cuestión la experta invita a reflexionar sobre lo siguiente: «Si todos, en general, solemos estar preocupados por nuestro aspecto a la hora de hablar con otra persona, tal vez podríamos encontrar un cierto alivio al pensar que el otro no está pensando en el aspecto que tenemos sino en su propio aspecto. Así, mientras yo me estoy preocupando por mí y por cómo me estará viendo el otro, el otro en realidad está preocupado por sí mismo y por cómo se le estará viendo», argumenta. En definitiva, esto nos lleva a pensar que lo más probable es el otro no esté pensando en nuestro aspecto. 6. La historia que te cuentas sobre ti mismo Esta forma de comunicación a través de la pantalla puede ser también una oportunidad para aceptarnos y hacer las paces con nuestra imagen, según propone Galán Bravo. Así, tal vez sea más útil cambiar «la historia que te cuentas sobre ti mismo» que cualquier otra cosa relacionada con tu aspecto. ¿Por qué? «Porque lo que te cuentas, cuenta», explica. Veámoslo con un ejemplo. Si durante una conversación estás obsesionado con que se nota esto o aquello (una arruga de la cara, un michelín, unas manchas...) tal vez lo que muestres a tu interlocutor sean unos movimientos raros o una forma extraña de mirar a la cámara para que, según tu propia percepción y según lo que tú te cuentas sobre ti, no se te note la tripa o no se vea una mancha o no se perciba una arruga. «Lo más probable es que esa persona no vea ni la tripa, ni la arruga ni la mancha sino tus extraños movimientos y tu forma rara de mirar. No estás pensando en comunicarte sino en otra cosa muy distinta y eso lo notará tu interlocutor», comenta. Y esto prueba, según explica, que lo que nos contamos influye en cómo nos mostramos y en cómo nos perciben y por eso es importante trabajar la autoestima, el autoconocimiento y el autoconcepto. 7. Extraer la «esencia» del otro Durante estos meses en los que muchos profesionales relacionados con el desarrollo personal tuvieron que reinventarse Mónica Galán desplegó su talento para «extraer la esencia del otro» a través de las entrevistas virtuales que se pudieron seguir en Instagram. Una de las claves para extraer esa «esencia» es, según indica ,«sentir fascinación por aquello que el otro tiene que decir» y, aunque confiesa que hizo esa labor «a modo de juego y desde la curiosidad más genuina» sintió la necesidad de compartir a través de las redes sociales y de forma pública esas «conversaciones de café» pensando en que podrían resultar útiles y provechosas. En definitiva, «traspasar la pantalla» para comunicarse «con el corazón» es un proceso que podemos entrenar y para ello solo tenemos que sentar esa base o punto de partida que da la experta en comunicación verbal y no verbal Mónica Galán Bravo.
  3. Si la comunicación y la gestión de los problemas de pareja ya es difícil de por sí, si hablamos de las relaciones abiertas entramos en un escenario mucho más complejo, no por ello imposible. Se dice eso de que «para gustos los colores», y esto podemos aplicarlo a todos los planos de nuestra vida. Si hablamos de las relaciones abiertas, hay quienes las ven distancia, otros con temor y, claro, algunos con aceptación. ¿De qué hablamos cuando lo hacemos de una relación abierta? Soraya Calvo, doctora en Educación, sexóloga y profesora de la Universidad de Oviedo, explica que nos referimos a cuando, en una relación de pareja, «los acuerdos en torno al vínculo establecido no están supeditados a la exclusividad... Ver Más
  4. ¿Quién no ha puesto alguna vez encima de la mesa una cazuela de albóndigas para sorprender a los allí presentes? A pesar de que esta elaboración suele estar preparada principalmente con carne, lo cierto es que a día de hoy las albóndigas vegetales son las más aplaudidas y uno de los platos más elegidos en los restaurantes de todo el mundo. Berenjena, brócoli, champiñón, pollo o albóndigas de alcachofas, como las que preparó Catalina Prieto para ABC Bienestar. Hay tanta variedad que estamos seguras de que vas a querer prepararlas todas, porque nunca sentirás que estás comiendo la misma comida. Eso sí, no olvides que el ajo y el perejil son los grandes protagonistas para que este plato no pierda su esencia... Estas son las recetas más saludables y sanas de albóndigas:
  5. El debate de la moción de censura ha servido para confirmar inexorablemente el anatema que hace apenas unas semanas lanzara Pablo Iglesias contra la derecha: «Ustedes no volverán a formar parte del consejo de ministros de este país». El discurso de Santiago Abascal iba dirigido a convencidos. Un discurso histriónico, alimentado con ráfagas de verdad que, sin embargo, se servían a ratos de formas próximas al cuñadismo o al guiño conspiranoico. Pero Vox se encuentra a gusto manteniendo este tono chirriante, que le garantiza el aplauso de su parroquia y las «alertas antifascistas» del enemigo; a la vez que deja indiferente a una mayoría de la población, que percibe en tales proclamas machadas un tanto friquis. El discurso de Pablo Casado,... Ver Más
  6. «Aún tengo miedo y sigo sin poder quitarme el mar de la cabeza». Son las palabras de Musa Bah, un gambiano de 37 años llegado a la isla de Gran Canaria hace un mes después de una travesía de 19 días en el Atlántico junto a otros trece compañeros. «Es muy duro el viaje, pero aquí en la isla nos están tratando muy bien», continúa en su relato a ABC antes de añadir que «cualquier cosa que nos ofrezcan ya es mejor que lo que teníamos en Gambia». Su compañero de patera, Amadou Sarr, sigue los pasos de su padre fallecido hace tres años, quien fuera emigrante y llegara a Canarias en la crisis de los cayucos en 2006. «He dejado a mi mujer y a mi hija de 15 años allí», cuenta con cierta melancolía mientras enseña fotos de ellas en su teléfono móvil, «y vengo a España en busca de trabajo, a poder ser, relacionado con el mar», pues Sarr es pescador y esa era su función en la embarcación durante las casi tres semanas que estuvieron en el océano. «Tenemos tres meses para conseguir la carta de liberación o un empleo y después del viaje y lo que hemos vivido me parece poco tiempo» «Mi padre consiguió ser pescador en Cartagena, pero no me importaría quedarme en Canarias o que me mandaran a Madrid, Barcelona o Sevilla», proseguía Amadou que, tras ser preguntado si tenía en mente continuar viaje a otro país como Francia, pues no habla nada de castellano, admitió querer quedarse en España: «Es mejor opción». Sin embargo, su compañero Musa se mostró intranquilo ante el «poco tiempo» que tienen para encontrar trabajo. «Tenemos tres meses para conseguir la carta de liberación o un empleo, y después de la fatiga del viaje y lo que hemos vivido, me parece poco tiempo», añadió. «A pesar de estar en un hotel y estar bien atendidos, estar aquí es más difícil de lo que parece», sentenció Bah. Como ellos, otros 2.968 inmigrantes han llegado a las costas canarias en los últimos ocho días -los mismos que en todo 2019- lo que eleva la cifra de este año a los 10.935 a falta de dos meses para cerrar el curso. Pasear durante estas semanas por el Muelle de Arguineguín es desolador. Más de 1.400 migrantes duermen en el suelo en carpas instaladas por la Cruz Roja, que ha movilizado a voluntarios de otros lugares para reforzar a los equipos que allí trabajan. En cuanto a la continua llegada de embarcaciones al muelle, el responsable de Inmigración de Cruz Roja en Canarias, José Antonio Rodríguez Verona, declaró que el muelle «tiene las dimensiones y capacidad que tiene», aunque asegura que los trabajadores y voluntarios están desempeñando su tarea «muy bien y con mucha tranquilidad». A la otra escollera del muelle de Arguineguín se acercan vecinos cuando, según la aplicación móvil del tráfico marítimo, ven que la Salvamar Menkalinan -la embarcación de Salvamento encargada de recoger a los náufragos- se aproxima a la isla para ver llegar a los nuevos rescatados como si de un pasatiempo se tratara. José M., marinero del pueblo y miembro de la asociación de vecinos que tiene organizada una manifestación para el próximo día 31 de octubre en contra del abandono del Gobierno, se mostraba preocupado ante la masiva llegada de las últimas semanas. «Es un abuso que el Gobierno deniegue los espacios militares para alojarlos y les ponga hoteles aquí», comentó a este periódico. En hoteles «Los canarios también fuimos emigrantes cuando la guerra, pero fuimos a América a hacer facturas, no a que nos mantuvieran. Recogíamos café y algodón, no nos ponían hoteles para ir de vacaciones», arremetió de manera crítica este ciudadano. «Los canarios también fuimos emigrantes cuando la guerra, pero nosotros fuimos a América a hacer facturas, no a que nos mantuvieran» En la misma línea se posicionó David, vecino de Arguineguín, quien manifestaba que, tras el levantamiento del veto turístico por parte de Alemania y Reino Unido, «¿quién se cree que los turoperadores vayan a traer a los turistas a estos hoteles?». No obstante, Calvin, un británico que es director de uno de los hoteles que están alojando a los inmigrantes no ve «ningún problema» con esta situación. «La temporada alta del turismo británico es en verano, no ahora», matizó. «Tenemos habitaciones suficientes para albergar a unos y a otros», explicó a ABC indicando que se espera que lleguen unos diez mil británicos que serán repartidos en hoteles de toda la isla en temporada alta. «Tenemos hospedadas familias de todo tipo, incluso un niño de 13 años sin padres», proseguía antes de indicar, refiriéndose a los inmigrantes, que «en seis semanas que llevan aquí no han dado ningún tipo de problema». «Paseo y ceno con mi hija pequeña aquí al lado y ellos se quedan tranquilos en el hotel. Estoy encantado, podría trabajar con ellos toda mi vida», concluyó el empresario. «Como Lampedusa» Sin embargo, el drama migratorio se vive con cierta frustración desde las administraciones. El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales Méndez, denuncia que «Europa ha diseñado una estrategia para impedir el acceso al continente europeo de las personas que emigran desde el continente africano. Lo que está sucediendo en Canarias no es fruto de la casualidad y el Gobierno de España no está alzando la voz contra esta estrategia». «Nos negamos tajantemente a que nos convirtamos en una isla-cárcel que reproduzca el modelo de hacinamiento y de quiebra de los derechos humanos como Lampedusa o Lesbos», continuó Morales. Del mismo modo, el presidente del Cabildo indicó que, vista la situación actual, «es de una urgencia clamorosa la necesidad de una dirección única por parte del Gobierno de España ante los cuatro ministerios implicados: Migraciones, Interior, Defensa y Política Exterior». Que otras regiones colaboren En el momento álgido de la crisis migratoria en el archipiélago, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales Méndez, «ha insistido «en reclamar derivaciones inmediatas a la península para que otras comunidades que no son receptoras de personas migrantes asuman solidariamente una parte de los flujos». «El Estado dispone en estos momentos de miles de plazas libres en la península en condiciones de poder hacerlo, puesto que más de un 60% de las plazas disponibles en territorio peninsular se encuentran desocupadas», propuso Morales como medida para darle salida a los cientos de inmigrantes hacinados en el muelle de Arguineguín, una situación que «exige con rotundidad» que «llegue a su fin».
  7. La situación migratoria en las Islas Canarias está desbocada. Las pateras no dejan de llegar a las costas del archipiélago mientras las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, junto con las entidades de auxilio social, intentan responder como pueden al aluvión de inmigrantes en situación irregular que deben ser atendidos una vez que desembarcan en tierra. Los datos oficiales exponen, además, la gravedad de la situación: en comparación con el año pasado, las llegadas ilegales se han multiplicado por siete sólo en estas islas. Según el balance que ofrece el Ministerio del Interior sobre inmigración irregular cada quince días, a mitad de mes -el último balance oficial- ya se había registrado la llegada de 8.102 sin papeles por vía marítima. El dato contrasta con el del año pasado a estas alturas, cuando únicamente se tenía reseñada la entrada en patera de 1.028 personas. El aumento es del 688,1 por ciento en virtud de los balances de Interior. 8.102 inmigrantes han llegado en patera a Canarias hasta el 15 de octubre Otro factor que ha contribuido a este aumento es el del tipo de pateras que llegan. En estos meses han arribado más pateras pero también más grandes y cargadas. En virtud de los mismos datos de Interior, hasta el 15 de octubre se han contabilizado 306 pateras por las 73 del año pasado a estas alturas. Este incremento supone un repunte del 319 por ciento, menor que el registrado en el número total de inmigrantes sin documentación, lo que implica a la fuerza que las embarcaciones vayan más cargadas. Impulsado en buena medida por lo que está ocurriendo en Canarias, junto con la reactivación de la ruta argelina tras el primer estado de alarma, a nivel nacional se percibe un repunte migratorio que se inició en los meses de verano y que está dando lugar a un otoño bastante intenso en los puertos de Canarias, Almería o Murcia. Es inusual que con la bajada de temperaturas sigan llegando las pateras a este ritmo, lo que complica la atención de los inmigrantes. Como ocurre en Canarias, todos aquellos náufragos que llegan indocumentados deben ser identificados y, en plena pandemia, también es necesario que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad comprueben si están o no infectados por coronavirus antes de que las ONG se hagan cargo de ellos. Sin embargo, las 72 primeras horas en tierra deben estar custodiados y el aluvión de pateras está obligando incluso a, como denunciaron las principales asociaciones y sindicatos de Guardia Civil y Policía, utilizar los calabozos como lugar de estancia pese a que estas personas no han cometido delitos y, por ende, no deberían permanecer en este tipo de dependencias policiales. En menor medida Las cifras totales de inmigración ilegal a nivel nacional, pese al impulso que se está viviendo tras el estado de alarma no alcanzan cotas tan elevadas como en Canarias. Se percibe un aumento que arrancó tras el fin del primer estado de alarma, pero las cifras absolutas son similares a las del año pasado. Por vía marítima se constata un aumento del 5,6 por ciento con respecto a los datos del año precedente -20.742 personas por 19.636-. Mientras tanto, la cifra total de inmigrantes llegados a España en el presente ejercicio por cualquier vía -terrestre o marítima- es un 8,2 por ciento menor que el año pasado. La diferencia, vista la situación de Canarias o la reactivación de la vía de Argelia, se sostiene en la reducción observada en las entradas irregulares acaecidas en las fronteras terrestres, donde influye de forma decisiva el cerrojazo impulsado por Marruecos en el mes de marzo.
  8. En enero de 2018, en las cárceles francesas se contaban 59 presos de ETA. Hoy quedan 32, más Soledad Iparraguirre «Anboto», entregada temporalmente a España para que responda por una docena de causas pendientes. Veintitrés de estos internos, un 72 por ciento, están concentrados en las prisiones de Lannemezan, en los Altos Pirineos, y de Mont de Marsan, en las Landas. Son dos de las penitenciarías más próximas al País Vasco, que distan respectivamente 210 y 138 kilómetros de la frontera guipuzcoana de Irún, lo que significa que tres de cada cuatro etarras encerrados en el país vecino lo están a dos horas o menos de coche de sus familias. Francia alberga todos los reclusos de ETA que hay fuera de España después de que en marzo de 2019 Portugal pusiera en libertad en 2019 a Andoni Zengotitabengoa, que fue atrapado cuando intentaba montar un almacén de explosivos en tierra lusa. Carrera Sarobe cumple por el asesinato del gendarme Nerín y los guardia civiles Centeno y Trapero En cárceles galas cumplen hoy algunos de los carniceros más salvajes. Está Mikel Carrera Sarobe, alias «Ata», último jefe militar, condenado en ese país a dos cadenas perpetuas por el asesinato en 2010 del gendarme Serge Nérin así como en 2007 de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero, en Cap Breton. A pesar de ello, la justicia francesa le trasladó en mayo de 2019 de Reau Sud Francilien (a 900 kilómetros de los Pirineos) a la accesible Lannemezan, faltando así al compromiso inicial según el cual no habría aproximaciones geográficas para reclusos con delitos de sangre en grado de autoría. Incómodos París confirmó oficialmente la apertura de un proceso de acercamiento de los presos de ETA a comienzos de 2018, mucho antes de que el Gobierno de Pedro Sánchez lo pusiera en marcha por la vía de los hechos. En concreto, aprovechando como excusa la ceremonia del falso desarme escenificada por los pistoleros en abril de 2017, las autoridades galas emprendieron conversaciones con los presuntos mediadores y «artesanos de la paz» que habían participado en la pantomima, lo que dio lugar a un anuncio del presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, que prometió que no habría traslados colectivos, sino analizados caso a caso. No se les exigiría rechazo a la violencia ni desvinculación de la banda, puesto que Francia nunca habilitó para estos internos una vías de movilidad distintas a la de los comunes, aunque sí se dijo que se limitaría a quienes estuvieran en el tramo final de sus condenas. Macron autorizó limpiar de presos etarras el hacinado sistema galo: el yihadismo envenena sus prisiones En su primer año en el Elíseo, Macron daba luz verde así a la idea de ir sacudiendo del hacinado panorama penitenciario francés un frente de presos incómodo, que en el país -escondite de etarras en los años de plomo, con Felipe González y François Miterrand gobernando- no tiene mayor significado político. Coincide con el abrupto encuentro de Francia con otro terrorismo, el del yihadismo, que empieza a envenenar sus prisiones a golpe de atentados y de retornos de los que marcharon a Siria e Irak a unirse al engendro califal. En Francia, un símbolo de ETA como Josu Ternera está en la calle en libertad controlada aún a pesar de que la justifica francesa ya ha aprobado entregarle a España para ser juzgado por la financiación de la banda en las herriko tabernas y por el atentado de la Casa Cuartel de 1987 de Zaragoza, con el que causaron 11 muertos, cinco de ellos niñas. Tres de sus compañeros del comando Argala que perpetraron aquella masacre integran el club de los exjefes y grandes sanguinarios de la organización terrorista encerrados en el país vecino. Uno es Frédéric Haramboure, que purga cadena perpetua en Lannemezan con el ya mencionado Carrera Sarobe y con dos que fueran dirigentes militares: Ibon Fernández, «Susper», condenado a 147 años -140 por matar al ertzaina Ignacio Totorica- y Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», que fue trasladado allí desde la prisión de Arles (a 600 kilómetros de Irún) en julio de 2019 a pesar de su historial. Incluye el encargo del atentado de la T4 de Barajas de 2006 que puso fin al mal llamado «proceso de paz» con ETA, el de tirotear al Rey y veinte asesinatos en grado de tentativa por los que le esperan 377 años de cumplimiento en nuestro país. Por el atentado de Zaragoza también están en las penitenciarías francesas hace más de treinta años Jacques Esnal, a 500 kilómetros del País Vasco y en Muret, a 400 kilómetros, Ion Kepa Parot Navarro. Su hermano y cabecilla de aquel ataque asesino, Henri Parot, cumple en España con arreglo a condenas que suman 4.799 años de encierro. Sorzábal, la más alejada Amén de Soledad Iparraguire, en Francia están encarceladas otras seis mujeres de ETA, ninguna en los centros próximos a España puesto que esas prisiones no tienen dependencias más que para hombres. Tres de ellas -incluida Iratxe Sorzábal, que leyó el comunicado del fin de las armas en 2011 integró el «equipo negociador» de Oslo- están en Reau Sud Francilien, a 740 kilómetros de Irún, lo que las convierte en las reclusas etarras más alejadas del País Vasco en suelo francés. Dos más están en Rennes (621 kilómetros) y la última en Roanne, a 638 de la frontera española. Prófugos en Venezuela, Cuba, México... Un secreto de Estado La lista de etarras prófugos y sus localizaciones es un secreto de Estado. «Si supiéramos quiénes y dónde están, se les detendría», resuelven fuentes oficiales. Covite pidió por carta en 2019 al Ministerio del Interior esa información y nunca la recibió. Calculan unos 30 huídos. Otras fuentes los elevan a casi un centenar, aunque la mayoría de los cuales se habría desvinculado de la organización. El más famoso de los fugados, José Ignacio de Juana Chaos, con 3.000 años de condenas pendientes y al que en 2014 Antena 3 mostró regentando un chiringuito en Venezuela. Su nombre sí aparece en una lista abierta, la de los más buscados por las Fuerzas de Seguridad, en la que también aparecen José Luis Eciolaza, «Dienteputo» y otros tres de ETA. Nada se apunta sobre su localización. Bien ubicada sí está Natividad Jáuregui, «Pepona», residente en Bélgica, país que se niega a extraditarla a España. Etxerat, la asociación que reúne a los familiares de los presos de ETA, recoge en un mapa de «deportados» a un miembro en Venezuela diferente de Chaos, tres en Cuba y cuatro en Cabo Verde.
  9. «Hagamos España grande otra vez». Lo dijo Iván Espinosa de los Monteros el jueves en el Congreso parafraseando el lema que llevó a Donald Trump a la Casa Blanca: «Make America great again». Fue el ejemplo más claro de la vinculación de Vox con la forma de hacer política del presidente de Estados Unidos. Santiago Abascal lo extendió a este lado del Atlántico al aplaudir los «movimientos patrióticos europeos». Lo hizo sin citar: Le Pen, Viktor Orban, ¿Alternativa por Alemania? Lo de Vox en la moción fue una enmienda a la totalidad del movimiento liberal conservador que representa como nadie Angela Merkel. Fue una enmienda a los referentes del PP, una enmienda a la totalidad de lo que defiende Pablo Casado. Y fue una reivindicación de las políticas de la derecha más antieuropea. O anti Unión Europea. ¿Calibró bien Vox el efecto de arremeter contra la UE en un momento en el que los españoles esperamos su maná como agua de mayo? Trump o no Trump Ojo a las elecciones de Estados Unidos del 3 de noviembre, dentro de 8 días. Alguien me indica que «la forma de entender lo que es razonable a izquierda y derecha lo marca Estados Unidos mucho más de lo que aceptamos y asumimos en España». Lo que pasa allí nos llega aquí tiempo después, y el marco mental que surja en unos Estados Unidos gobernados por Joe Biden tendrá su efecto en el resto del mundo occidental, en concreto en España, y en particular en el debate abierto entre PP y Vox. Trump o no Trump. Esa es la cuestión. ¿En qué afecta el resultado del próximo martes? Intuyo que en Vox cuentan con el efecto positivo para ellos de cuatro años más de Trump en el poder, pero, ¿han calibrado bien las consecuencias de una derrota? No hay trumpismo sin Trump. Las etiquetas de Casado Casado carga con demasiadas etiquetas. Es lo que pasa cuando eres un líder joven en un partido viejo. Cuesta matar al padre, y él tiene muchos padres y no acababa de ser él mismo. Hasta el jueves por la mañana, Casado ha sido la mirada del que le mira: un «aznarín», se ha dicho desde la izquierda, cargando al apelativo un soniquete despectivo: un facha. «Es la derechita cobarde de Rajoy», han dicho desde la derecha de Vox, cargando al adjetivo un soniquete blandengue: un socialdemócrata. El facha y el socialdemócrata, a la misma vez. Todo y nada. Esa catalogación permanente es una forma de despersonalización, de anulación del líder político. Desde la izquierda y desde la derecha. Por eso ha sido relevante para el PP su golpe en la mesa. Pero cuidado: lo que Pablo Casado vaya a ser en el futuro dependerá de lo que haga a partir de ahora. El tablero político «Que hablen de mí, aunque sea mal». Es un lema publicitario que bien podemos aplicar a la política española. Jueves, 10:45: Pablo Casado se sube a la tribuna del Congreso de los Diputados y pronuncia un discurso que en términos de liderazgos nacionales supone la mayor sorpresa desde el abrazo de Pablo Iglesias a Sánchez, el batacazo de Albert Rivera, la irrupción e Vox en Andalucía y la moción de censura a Rajoy. Para encontrar un protagonismo similar de Casado tenemos que irnos hasta su victoria en el Congreso del PP en julio de 2018. Eso significa que en términos de presencia pública su discurso del jueves fue la mejor noticia para el PP en año y medio. Moncloa Producciones La sorpresa del discurso de Casado también tuvo su efecto sobre la estrategia de La Moncloa, con sus gurús obligados a improvisar: uno de los pilares de la estrategia de Iván Redondo es copar los medios de comunicación, y el discurso de Casado había desplazado el omnipresente protagonismo sanchista. En el Gobierno lo admiten y desde que Casado se bajó de la tribuna están tratando de neutralizar a quien es realmente su rival. Por eso, el mismo jueves, Sánchez improvisó en el Congreso un anuncio para robarle titulares a Casado a costa de una supuesta rectificación en relación con la reforma del CGPJ. En La Moncloa ya tenían decidido dar marcha atrás, pero no por el giro de Casado, sino porque la Unión Europea ha humillado reiteradamente al Gobierno de España por presentar una reforma impropia de un país del corazón de Europa. Hasta la Comisión de Venecia ha posado su mirada sobre Sánchez, y eso erosionaría con deshonor la imagen internacional de Sánchez. No olvidemos que Europa aún no ha acabado de desenmascararle. Ya el viernes, Sánchez ofreció un nuevo «aló presidente» y después puso a sus comunidades autónomas a hacerle el trabajo sucio para proclamar el estado de alarma: el mensaje es que Sánchez lo aprueba porque ellas se lo piden, luego la responsabilidad sobre lo que pase es de las regiones, no del Gobierno. El sábado la foto es con el Papa y el domingo el Consejo de Ministros extraordinario: desde que habló Casado el jueves hasta hoy, Sánchez ha copado todo el espacio mediático. Esto se llama Producciones Redondo. El votante de Vox Señala Antonio Pérez Henares: «Si, como clamorea el personal de Vox, Casado se ha suicidado, deberían estar encantados, ¿no? Y se les ve cabreadísimos». El propio Abascal explicitó ese enfado el viernes con Federico: «Casado ha pateado de manera inmisericorde e injusta a su único socio leal». Lo explicitó y lo convirtió en advertencia, pero ¿ha calibrado Vox el efecto de romper o boicotear los Gobiernos del PP y Ciudadanos? ¿Tiene otra alternativa a apoyarlos? La respuesta es no, y esto nos lleva a una reflexión que puso sobre la mesa Cayetana Álvarez de Toledo al defender públicamente la abstención y votar disciplinadamente no: «Me pregunto si el proceso iniciado hoy conduce a la voladura de Vox o sólo a la voladura de los puentes con los votantes de Vox». ¿Será capaz Casado de aplacar la ira del votante de Vox? ¿Y de los dirigentes? ¿Ha diseñado una estrategia al respecto? El centro no existe Poco antes de morir, Alfredo Pérez Rubalcaba reflexionó sobre la irrupción de Vox, que acababa de aparecer en las elecciones andaluzas. «La política tiene un centro de gravedad, y ese centro de gravedad depende de los actores en juego. Es evidente que cuando hay más actores en los extremos, la política se mueve y afecta a todo». Y concluyó irónico: «Ya somos europeos». Dos años después, esta reflexión adquiere todo su significado, sobre todo después de la moción de censura de Vox a Pedro Sánchez y a Pablo Casado. El tablero ha saltado por los aires, y el futuro está por escribir. Hacía mucho tiempo que el PP no ocupaba el centro del tablero político, en ambos sentidos de la palabra centro. En la conjunción de todos estos puntos está el debate de la derecha en España. Quien extraiga conclusiones definitivas se equivocará, porque el final de esta historia está por escribir. Los principales escribanos serán Casado y Abascal, y de las decisiones que ellos tomen hoy dependerá que, algún día, la derecha vuelva a gobernar España.